A muchas personas nos pasa que llegamos a cierto punto en el que la desconexión del trabajo o incluso de la rutina no se vuelve algo opcional sino NECESARIO 😅. Sea que cada vez vamos teniendo más responsabilidades en la empresa, que nos encontremos en un momento personal “difícil”, que vivamos en otra ciudad o país lejos de nuestras familias, etc. 


Hace poco tuve la dicha inmensa de viajar desde España a Guatemala con motivo de la boda de mi mejor amiga y el cumpleaños de mi mamá, estuve por 1 mes. Suena mucho, pero al final es poco… entre que superas el jetlag y te acostumbras al horario, que no fue un mes completo de vacaciones para poder guardar algunos días para final de año y el tener el deseo de ver a tanta gente hicieron que el mes se pasase volando.
 
Hablando de la desconexión, que en mi caso era necesaria por diversos motivos pero sobre todo en lo laboral, aproveché a apagar el celular del trabajo ese mes pensando en que si había una “emergencia” me estarían contactando al personal, no utilicé la laptop de la oficina en ningún momento, silencié las notificaciones de redes sociales corporativas ya que es mi día a día y es algo que te llevas a casa incluso fuera del horario de trabajo, incluso dejé “abandonado” mi blog… aproveché a ver a mi familia y amig@s (al menos intenté ver a la mayoría), viajé con mi mamá, etc. Lo que quería era desconectar. Y desconectar importa.
Puedo decir que me sentó bien anímica y físicamente esta desconexión, ahora que he vuelto a la realidad he notado que:

  • He cambiado mi percepción de ciertas cosas. Lo cual me ha permitido en estos días tomar decisiones de forma más segura y sabia. 
  • He recordado momentos y cosas que me hacen ser la persona que soy hoy. Entre risas y algunas lágrimas de cocodrilo pude hacer memoria de tantas cosas.  
  • He valorado lo que tengo hoy en día. Familia, amigos, oportunidades, una casa, etc. Cosas que no se ven afectadas con la distancia, ni el tiempo.

Suena muy filosófico, lo sé… pero la realidad es que desconectar de un espacio físico, de un lugar, de un país, de una o más personas te permite abrir la mente, te permite descansar y sanar, te permite conectar contigo mism@ y con la gente, pero sobre todo te permite decir ¡ALTO!  ¡Voy a disfrutar este momento! 



En España ahora es verano, pero sin importar dónde te encuentres aprovecha a descansar, reflexionar y a desconectar.